aplicado a los deportes, encontrar el equilibrio entre el trabajo y el esfuerzo invertido es muy complicado porque requiere una percepción muy sutil. hay que aprender a soltar un poco de exigencia, a aceptar las propias limitaciones y a admitir los obstáculos que vamos encontrando, para poder construirnos. como el agua de las estalactitas, va cayendo por gotas, no a chorros. va encontrando el camino a pesar de los cambios a su alrededor. sin empeñarse en construir un cono, a su ritmo, tranquila y serenamente.
foto: MacaRon, japón
